Real Monasterio de San Jerónimo (Granada)
Vista de uno de los claustros del monasterio.
Retablo de la Iglesia de San Jerónimo.
El
Real Monasterio de San Jerónimo de
Granada es un conjunto arquitectónico del
Renacimiento formada por
iglesia y
monasterio situada en la ciudad
española de
Granada,
comunidad autónoma de
Andalucía.
Actualmente, está considerado como
BIC
(Bien de Interés Cultural) (la «iglesia basílica de San Gerónimo»
(sic.) fue declarada monumento histórico artístisco digno de ser
conservado por la Nación por R.O. de 24 de mayo de 1874 y posteriormente
el monasterio fue declarado
monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 1931
1 ).
Historia
Su fundación, anterior a la toma de la ciudad, se debe a los
Reyes Católicos. En seguida se desplazó desde
Santa Fe a
Granada, y fue en
1504 cuando se empezó a construir el conjunto actual. La obra se debe en su mayoría a
Diego de Siloé, aunque participaron en su construcción otros arquitectos y artistas, como
Jacobo Florentino,
Juan de Aragón,
Juan Bautista Vázquez el Mozo,
Pedro de Orea y
Pablo de Rojas, los tres últimos de la escuela granadina.
La iglesia, de planta de cruz latina, responde a los condicionantes de las iglesias de la
orden jerónima, con coro elevado en los pies y altar tras una amplia escalinata. Es destacable el
retablo manierista
de la capilla mayor, que supone el punto de partida de la escultura
andaluza con entidad propia, y en donde es capital la intervención del
maestro
Pablo de Rojas.
La rica decoración renacentista que presenta, con casetones, veneras y
grupos escultóricos, es un canto de cisne del humanismo en España. El
programa iconográfico fue pensado con el fin de resaltar las grandezas
militares y la heroicidad del
Gran Capitán, que se halla enterrado en el crucero junto a su esposa, María de Manrique.
El monasterio cuenta con dos claustros ajardinados, siendo el primero
de ellos el que concentra la más genuina decoración del Renacimiento.
Siete arcosolios a modo de capillas, de trazas clásicas, decoradas con
todo el repertorio formal de este estilo, configuran un espacio fúnebre
para cuando los restos de don Gonzalo llegaron al monasterio. En el
segundo claustro, hoy clausura de la comunidad de monjas jerónimas que
lo habitan, residió la emperatriz
Isabel de Portugal en su viaje de bodas, tras la celebración de su matrimonio con el emperador
Carlos I.
En la iglesia se trabajaba ya en 1513 bajo las órdenes de Jacobo
Florentino. Muerto éste, las siguió Diego de Siloé. Cuando en 1522 se
acabó la capilla mayor fueron trasladados los cuerpos del Gran Capitán y
su esposa desde la Casa Grande del Convento de San Francisco.
Tras pasar por diversas vicisitudes adversas, como la invasión
francesa y la exclaustración por expulsión de la Orden Jerónima, que
casi llevaron a la ruina, el Estado decidió su restauración, que se
llevó a cabo entre 1916 y 1920 por el arquitecto Fernando Wilhelmi.
En los años anteriores a 1989 fue vuelta a erigir la esbelta torre de
la iglesia tras haber sido derruida por los franceses durante la
invasión napoleónica para construir con sus piedras el Puente Verde que
une el Paseo de la Bomba con la Avenida de Cervantes, sobre el
río Genil.
La portada que separa el compás del Monasterio de la Calle Rector
López Argueta, aunque originariamente pertenecía al monasterio, se
repuso en la década de 1960, después de que en el siglo XIX
desapareciera y se encontrara posteriormente abandonada en un cortijo de
la Vega.
En la actualidad preside dicha portada una bella imagen de la
Virgen de las Angustias que no es la que originariamente estaba en dicha portada.
A principios del año 2004 comenzaron unas obras de restauración del
retablo mayor por el Ministerio de Cultura, que duraron hasta el año
siguiente.
El templo fue el primero en todo el mundo en consagrarse a la
Inmaculada Concepción de María.